Acabo de hacer una búsqueda en la web con las palabras «mi hijo no quiere ir a la escuela». Encontré una gran cantidad de artículos y videos que ofrecen consejos para tratar el asunto, lo cual me hace pensar que es un problema muy frecuente y generalizado.

¿Por qué un niño no querría ir a un lugar que es tan «benéfico» para él?

f2b8a23fb7f80c9b737e519d67df3c32Muchos niños no quieren ir porque sienten una gran angustia al separarse de papá y mamá. Otros muchos están siendo víctimas de ataques de sus compañeros o maestros. Algunos otros son brillantes para dibujar, crear, imaginar o bailar, pero se les dice que se concentren en matemáticas o lenguaje. A otros se les dice que tienen algún déficit o síndrome por no poder estarse quietos durante toda la jornada escolar. Y muchos se sienten tan terriblemente aburridos, que buscando distraerse, molestan a otros o se meten en problemas.

El problema no son los niños; es el sistema

Los paradigmas de nuestras sociedades nos han hecho creer que la única manera de educar a nuestros hijos y de asegurarles un buen futuro es enviándolos a la escuela. Sin embargo, para proveer escuela masivamente es necesario estandarizar la educación, lo cual significa que no todos los niños podrán adaptarse a ella puesto que las condiciones del aprendizaje son artificiales e industrializadas, pensadas para el «niño promedio» –que no existe.

Una buena educación es la que está hecha a la medida de cada niño

Una educación a la medida no busca que todos los niños aprendan lo mismo al mismo tiempo, sino que cada niño descubra –en su estilo particular y a su propio ritmo– cuáles son sus anhelos y talentos únicos que lo llevarán a encontrar el sentido de su vida.

Es lógico que muchos niños no se adapten a un sistema que no está hecho a su medida, que exige ir a ritmos que no son naturales para ellos, y que a final de cuentas, no los está llevando a encontrar cuál es el sentido de su vida; sino que por el contrario, les está generando angustia, frustración, estrés, y en algunos casos, hasta enfermedad.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo que no quiere ir a la escuela?

Entre los consejos que leí, se recomienda que después de investigar cuál es la causa del problema, hay que ser pacientes y comprensivos sin dejar de insistir. Hay que escuchar al niño siempre, acompañarlo, crear rutinas firmes, ayudarle a enfrentar sus temores, o incluso, pedir ayuda de profesionales. Pero en todos los consejos que leí, el objetivo es que el niño recupere la confianza para que vaya a la escuela.

Pero yo me pregunto: ¿es posible considerar que el niño no vaya a la escuela? ¿existe esa alternativa?

Aprender sin escuela ES POSIBLE

Desde que la escuela se inventó, siempre ha habido padres que se han cuestionado su efectividad y han decidido no dejar la responsabilidad de la educación de sus hijos en las manos de alguien más. Actualmente el número de padres que están eligiendo esta alternativa en todo el mundo, va en aumento.

¿Qué es educar sin escuela?

En términos generales, educar sin escuela significa dejar de enviar a tu hijo a la escuela y darle la oportunidad de aprender lo que él necesite en el momento que lo necesite y de la forma que lo necesite, para desarrollar todo su potencial. De esta forma, no está limitado por las cuatro paredes del salón de clases, ni por el conocimiento de una sola persona, ni por la interacción únicamente con gente de la misma edad, ni por los objetivos de una sola institución, sino que su aprendizaje es tan amplio como el mundo mismo.

En su famoso video «A iniciar la revolución del aprendizaje», Ken Robinson declara que el sistema educativo está en una crisis que no puede ser solucionada con reformas, puesto que todo el sistema es obsoleto. Debe haber una transformación total. Pasar del paradigma lineal al orgánico. De los principios industriales a los principios de la agricultura, en donde no podemos predecir los resultados del desarrollo humano, sino que lo único que podemos hacer, como agricultores, es crear las condiciones en las que ellos comenzarán a florecer.

Dentro del sistema escolarizado tradicional sería muy difícil y muy costoso proveer una educación a la medida de cada niño; pero como padres, sí tenemos la alternativa de proveer esta oportunidad, de manera más fácil, práctica y no muy costosa.

La clave está en estar dispuestos a asumir nuestra responsabilidad.

¿Cómo puedo saber más?

Cuando alguien escucha de esto por primera vez, es muy común que experimente una oleada de sentimientos encontrados junto con una lluvia tupida de preguntas, casi todas al mismo tiempo:

«¿Pero cómo le hacen?… ¿qué hacen en su casa?… ¿y necesitas un lugar especial en tu casa?… ¿y quién los acredita?… ¿pero tú eres maestra?… ¿y qué hay de la socialización?… ¿y qué pasa si los dos papás tienen que trabajar?… ¿de dónde sacan los materiales?… ¿y cuando quiera entrar a la universidad?… ¿tienes que ser de alguna religión para hacerlo?…»

Si deseas saber más, te invito a descargar mi guía gratuita, en la que encontrarás respuesta a las preguntas más frecuentes sobre la opción de educar sin escuela:

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Descubre si educar sin escuela es para ti

Si tú…

  • Eres un papá o una mamá que no está completamente satisfecho con la educación que han recibido sus hijos hasta ahora y está en busca de alternativas diferentes;
  • Quisieras conocer más sobre la opción de educar sin escuela;
  • Te gustaría sentirte acompañado al decidir si esta opción es para ti o no…

Te invito a unirte al Taller online para papás: Descubre si educar sin escuela es para ti, en el que recibirás algunas herramientas útiles que hemos recopilado a través de años de observación y experiencia, y que te ayudarán a saber con seguridad si este nuevo estilo de vida es para ti o no; además de que podrás conocer a otras familias que se encuentran en el mismo momento que tú.

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