Sabemos que cada uno de nosotros es único y tiene un talento especial para algo. Pero cuando vemos que a nuestro hijo se le dificulta hacer cálculos, o no comprende lo que lee, o confunde las letras, o va más atrasado que sus compañeros, o le cuesta poner atención en clase, sentimos una gran preocupación pensando que nuestro hijo pudiera tener algún tipo de discapacidad o incluso peor: que su futuro se verá dañado considerablemente si esta situación no mejora.

Hace un tiempo leí un libro maravilloso llamado “In their own way” (A su manera), de Thomas Armstrong. En él aborda las ocho inteligencias del profesor Howard Gardner, y ofrece formas prácticas para desarrollarlas en los niños y jóvenes. Este libro me abrió todo un nuevo panorama sobre por qué muchos de los estudiantes fracasamos en la escuela.

La razón es que todos fuimos dotados con una combinación única de varias inteligencias diferentes: maneras de percibir y relacionarnos con el mundo; pero los sistemas educativos tradicionales hacen énfasis sólo en dos o tres de estas inteligencias, y nos hacen creer que si no somos buenos en ellas, estamos destinados al fracaso escolar y al fracaso en la vida en general.

Sutil e implícitamente, hemos adoptado la idea de que el talento para el arte, la música, la danza, los deportes, las reparaciones mecánicas, la programación de computadoras, o cualquier otra expresión de creatividad no tradicional son habilidades interesantes, pero nunca tan importantes como leer, escribir, tener buena ortografía, entender las ciencias, y dominar las matemáticas. Es por eso que cuando tenemos un niño con talentos naturales para leer, escribir, memorizar y calcular, nos sentimos tranquilos y orgullosos; pero cuando nuestro niño tiene talentos naturales para moverse, para platicar con otros o para viajar a mundos imaginarios, entonces nos llenamos de preocupación.

habilidades

¿Cómo podemos descubrir y potenciar las habilidades, talentos e intereses de nuestro hijo?

Observa

Lo primero, lógicamente, es observarlo. Pasar mucho tiempo cerca de él jugando, platicando, acompañándolo en las actividades que a él naturalmente le atraen, nos dará muchas pistas de sus características personales. Para eso necesitas estar disponible e invertir mucho tiempo. Diez minutos de “tiempo de calidad” no son suficientes.

Acepta

No te preocupes si las aficiones de tu hijo están muy alejadas de los talentos tradicionales. No te preocupes si tu hijo no tiene el más mínimo interés por leer o resolver problemas y sólo quiere jugar o brincar o soñar despierto. Tu hijo no tiene ningún problema ni es menos inteligente que nadie. Simplemente tiene un conjunto de inteligencias diferente a las favoritas y privilegiadas por el sistema educativo y la sociedad en general.

Descubre

Cada niño tiene una combinación fascinante de dones y talentos y es maravilloso poder estar allí cerca para descubrirla y potenciarla.
En esta teoría de las inteligencias múltiples, el profesor Howard Gardner propone que todos poseemos al menos ocho inteligencias básicas con algunos tipos más prominentes que otros. En otras palabras, en vez de tener un solo nivel general de inteligencia, el profesor Gardner sugiere que cada quien tiene una combinación única de inteligencias. Éstas son las ocho inteligencias que él propone:

Inteligencia Lingüística. Es la capacidad para comprender el orden y el significado de las palabras en la lectura, la escritura, y también al hablar y escuchar. Líderes políticos o religiosos, escritores, poetas, editores, etc.

Inteligencia Lógica-matemática. Es la capacidad para identificar modelos, calcular, formular y verificar hipótesis, utilizar el método científico y los razonamientos inductivo y deductivo. Economistas, ingenieros, científicos, matemáticos, etc.

Inteligencia Espacial. Es la capacidad para presentar ideas visualmente, crear imágenes mentales, percibir detalles visuales, dibujar y confeccionar bocetos. Artistas, fotógrafos, guías turísticos, diseñadores, arquitectos, etc.

Corporal-cinética. Es la capacidad para realizar actividades que requieren fuerza, rapidez, flexibilidad, coordinación óculo-manual y equilibrio. Escultores, cirujanos, bailarines, deportistas, actores, etc.

Inteligencia Musical. Es la capacidad para escuchar, cantar y tocar instrumentos. Músicos, compositores, críticos musicales, etc.

Inteligencia Interpersonal. Es la capacidad de trabajar con gente, ayudar a las personas a identificar y superar problemas. Administradores, docentes, psicólogos, terapeutas, líderes religiosos, etc.

Intrapersonal. Es la capacidad para plantearse metas, evaluar habilidades y desventajas personales, y controlar el pensamiento propio. Empresarios, consejeros, terapeutas y otros que trabajan con las emociones y motivaciones personales.

Naturalista. Es la competencia para percibir las relaciones que existen entre varias especies o grupos de objetos y personas, así como reconocer y establecer si existen distinciones y semejanzas entre ellos. Los niños con fuertes habilidades naturalistas muestran interés en una conciencia sensorial aguda, atención a detalles sutiles, e historias largas que conectan recuerdos.

Libérate

Conocer estas inteligencias es útil, no para etiquetarnos y limitarnos con ellas, sino para ampliar nuestra conciencia de las diferentes formas en las que la gente piensa y aprende… especialmente nosotros y nuestros hijos. No te limites ni limites a tu hijo etiquetándolo como “cinético” o “espacial”. Esta descripción es simplemente una guía que puede darte pautas para saber por cuál camino comenzar para desarrollar todo el potencial de tu hijo. Un potencial que no está escrito, sino que puede extenderse tanto como él quiera.

Inviértete

Ahora que has descubierto algunas pistas de las características únicas de tu hijo, es momento de invertirte.
Invierte tiempo para seguir observándolo, acompañándolo y abriéndole la puerta a las actividades que mejor satisfagan sus necesidades únicas, sin importar que no sean tan “valoradas” por la sociedad o por los paradigmas educativos.

Sir Ken Robinson dijo:

“Las comunidades humanas dependen de una diversidad de talento, no de una concepción única de la capacidad. El punto central de nuestro desafío es reconstruir nuestro concepto de la capacidad y la inteligencia”

Tú tienes en tus manos la maravillosa oportunidad de confeccionar una educación a la medida de tu hijo, una educación que le permita desarrollar al máximo todo su potencial.

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Acerca de la autora

Priscila Salazar es la autora del blog Supraescolar en el que a través de reflexiones claras y profundas, te inspira a usar tu privilegio de papá o mamá para impulsar a tus hijos a dirigir su propio aprendizaje.
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