Anteriormente hablé de la importancia de definir un objetivo para la educación de nuestros hijos, y también dije que cuando dejamos atrás los paradigmas educativos con los que hemos crecido, se despliega ante nosotros todo un mundo de posibilidades y de recursos educativos: el mundo entero es el salón de clases.

Entre esos recursos ilimitados, quisiera compartir algunas razones muy personales por las que yo creo que invertir en un iPad es una buena idea:

En un solo aparato tienes múltiples funciones.

Lo que más nos gusta a mi marido y a mí, del iPad, es que tienes un montón de cosas en un solo aparato. No es un libro, ni un cuaderno de trabajo, ni un block de dibujo, ni un software para editar música, video o animaciones, ni tampoco es una consola de videojuegos ni una agenda ni una computadora, sino que es todo eso y más.

En un iPad tú decides qué apps quieres instalar, y aunque se te pierda o dañe el aparato, esos apps siempre serán tuyos y podrás volver a instalarlos las veces que quieras.
Para nosotros, el iPad es como un menú variado de actividades para los niños, en un solo aparato.

Algunos de los recursos que se pueden tener:

Enciclopedias, revistas interesantes como National Geographic, visitas a museos, etc.

Actividades educativas, como rompecabezas, laberintos, acertijos, juegos de mesa, actividades montessori, o juegos de palabras que a mí me apasionan, como éste.

Libros, todos los que queramos comprar a través de kindle, y además otros apps con libros infantiles interactivos, como los de este app.

Cuadernos de trabajo, en los que los niños practican escritura, matemáticas, inglés, etc., como éste.

Videojuegos educativos, no sólo de ésos en los que tienes que picar un solo botón para matar a medio mundo, sino juegos con problemas de física o lógica que te ponen a pensar para saber cómo resolverlos. Éste en especial me encanta a mí, y hasta hago fila con mis hijos para esperar mi turno de jugar.  Éste otro también nos gusta mucho.

Recursos de organización para la mamá, como iCloud o Evernote, que es el mejor programa para tomar notas y que además se sincroniza con la computadora. En él tengo todos mis cuadernos importantes: actividades de los niños, recetario, inventario de medicinas, ideas para el blog, etc.

Materiales personalizados. A mí me gusta escribir historias ilustradas para mis hijos y grabarles la narración con mi voz. Lo hago en iBooks Author, un software que te permite crear tus propios libros interactivos y publicarlos y venderlos en el App Store si así lo deseas.

También hacemos “lapbooks electrónicos”. En una presentación de diapositivas reúno fotos, información, videos y todo lo que me encuentre, sobre algún tema que les interese a ellos, y luego lo vemos en el iPad sentados en la sala, todos alrededor de mí. Si necesitamos checar algún link o ver un video, podemos hacerlo allí mismo.

A mi marido le apasiona crear música en Garage Band y a mí me gusta mucho que los niños lo vean hacer eso en el iPad. De repente ellos también abren el programa y le pican para hacer su propia música.

En este link que nos comparte Azu Caballero, hay una lista de 107 apps para niños.

Considerando todo lo que te ofrece, un iPad tiene un precio muy bajo

Si consideras todo lo que tendrías que pagar por libros, cuadernos de trabajo, software, juegos de video, te darías cuenta de que su precio en realidad es muy bajo.

El uso del iPad propicia el aprendizaje autodidacta

La mayoría de los juegos o actividades son interactivos y el niño solito puede encontrar sus propios errores y corregirlos, sin que nadie se lo tenga que señalar. De igual manera, ellos pueden decidir cuándo terminar una actividad, cuándo comenzar otra o cuánto tiempo más continuar con la misma.

Por otro lado, ellos también aprenden a obtener la información por ellos mismos. Cuando mis hijos me hacen alguna pregunta y no sé la respuesta, me dicen: “voy a buscarlo en wikipedia”, y saben hacerlo solitos.
Cuando queremos saber cómo se hace algo, como hacer pasta, o echarte un mortal, entonces nos vamos a YouTube donde encontramos cualquier cosa… literalmente.

 

Sé que muchas mamás tienen dudas en cuanto al uso de la tecnología por los niños. Muchas de nosotras sentimos que si las actividades que los niños realizan son a través de una pantalla, no son igual de valiosas o educativas, o que pueden crear alguna clase de adicción.
Cierto. Es importante considerar muchos aspectos importantes en cuanto al uso de la tecnología, pero eso es tema para otros artículos.

Por ahora, sólo quiero hacer una pequeña reflexión: Antes de que se inventara la imprenta, leer y escribir no eran actividades practicadas por muchos. La gente de esa época aprendía a usar las herramientas que les eran útiles para el tipo de vida que llevaban.
Incluso ahora, lo que es útil para un niño que vive en el centro de Japón será muy diferente a lo que uno que vive en la sierra de Zacatecas necesita saber.

Para los hijos de quienes vivimos en esta época moderna, en la ciudad, con negocios que se llevan a cabo principalmente en internet, es básico que aprendan a usar la tecnología. Es su herramienta esencial. Como el arco y flecha de los cazadores de la antigüedad.

Lo que cada niño necesita aprender varía mucho dependiendo del lugar donde vive, de su estilo de vida, y por supuesto, de sus metas a lograr a largo plazo. Es importante que como papás nos informemos y conozcamos todos los recursos que hay a nuestro alrededor y que nos permitirán enriquecer su aprendizaje.
Y al igual que los padres de esa época habrán tenido precauciones al dejar que sus hijos practicaran con esas herramientas, nosotros también debemos tenerlas, pero no por eso temerles o limitarlas.

Hace tiempo había compartido este video, pero vuelvo a ponerlo aquí porque me impresiona ver cómo este hombre visionario pudo vislumbrar el futuro con tanta claridad, aun muchos años antes de que fuera posible hacerlo realidad:

Ahora tenemos en nuestras manos el presente que para Asimov solamente era un futuro lejano.