Ceci Ojeda es una buena amiga de nuestra familia. La conozco desde que tengo memoria. Durante varios años de mi niñez ella fue mi maestra, y siento mucho cariño por ella y su familia. Cuando mis papás decidieron sacarnos de la escuela a mis hermanas y a mí, Ceci se sintió atraída por esta alternativa y después de meditarlo, ella y su esposo Luis decidieron educar en casa a sus cinco hijos.

Estos cinco niños, de 15, 12, 9, 6 y 2 años, son una inspiración para nuestra familia por su madurez, su actitud de servicio, su total adaptación social, y el gran amor que se tienen unos a otros.

Ana Raquel, la hija mayor de esta familia, ha querido compartir con nosotros su experiencia como joven que nunca ha ido a la escuela. Me da mucho gusto compartir contigo lo que ella piensa:

Mi experiencia siendo educada en casa ha sido muy buena, creo que ha sido una de las mejores decisiones que mis padres han tomado. Creo que este sistema es mucho mejor ¡PARA NOSOTROS!
Pero bueno… vengo a hablar de mi experiencia siendo hija educada en casa y también la mayor de 5 hijos. Este sistema o forma de vida me ha permitido tener una relación muy fuerte con mis padres y con mis hermanos, con esto no quiero decir que seamos la “familia ideal ó la familia perfecta” ni que nunca me peleo con mis hermanos o le contesto mal a mis padres, sino que tenemos una percepción de la vida diferente a la de otras familias y fundamentos diferentes también. Siempre las personas me preguntan: “ ¿y esto no te hace antisocial?”.  Y yo les digo que un día nos observen con otros niños o con otros adultos para ver a que hora nos va a ¡PARAR LA BOCA!

Aparte, creo que esto de que no somos o no soy antisocial, aunque se lo atribuyo a la genética, también a la educación que me han brindado mis padres. Creo también que al ser la mayor tengo más responsabilidades pero al mismo tiempo, un poco más privilegios; por ejemplo: tener Facebook, ir al cine con algunas amigas, salir a lugares cerca sin compañía de mis padres o mis hermanos, pero también mas responsabilidades como por ejemplo cuidar de mis hermanos cuando mis padres no están, cuando salimos al parque soy responsable de que nada ni nadie les haga daño.

También soy una “puberta” relativamente normal, a quien le gustan las mismas bandas o películas, ropa, etc… que a la mayoría de las personas de mi edad les gustan y claro aunque tengo una mejor relación con mis padres y pienso diferente que la mayoría de las personas de mi edad, ¡NO SOY UNA EXTRATERRESTRE! Usé la palabra “puberta” porque no creo ser una adolescente. La mayoría de las personas al escuchar la palabra “adolescente” lo relacionan con rebeldía y todo lo que implica esa palabra, y yo uso el termino “puberta” porque ya no soy una niña pero no soy una joven ni una adulta, más bien estoy en esa transición de ser niña a ser joven ¡PERO NO SOY ADOLESCENTE!
También otra ventaja que le veo a esta forma de vivir es que aprovechamos el tiempo mejor que una familia que lleva a sus hijos a la escuela, como por ejemplo podemos tener más clases de diferentes cosas porque nuestros horarios son muy flexibles y eso en el futuro nos va a ayudar mucho, ó podemos salir de vacaciones por mas tiempo y en cualquier temporada. En lo académico podemos avanzar más rápido o mas lento porque nadie nos esta presionando, cada quien puede ir a su paso y aunque todos estudiamos al mismo tiempo, cada  quien tiene una carga de trabajo de acuerdo a sus capacidades y no por edades.

Yo no cambiaria por nada esta maravillosa forma de vida, pero también quiero decirles que NOOO es para todos, y con esto me refiero a que hay algunas familias que simplemente no pueden llevar a cabo este sistema porque tienen que trabajar para llevar comida a la casa y la única salida que les queda es la escuela. Pero lo que yo les puedo decir es que es una maravillosa forma de vivir.

Ana Raquel Ojeda 

 

Ana terminó la primaria en seis meses y se certificó a través del INEA. Actualmente está estudiando la secundaria para presentar su examen. Por varios años practicó gimnasia artística y ahora estudia flauta transversal e inglés. Desea ir a la universidad para estudiar una carrera relacionada con negocios sustentables buscando una beca por música. Ella y sus hermanos venden chocolates, panquecitos de plátano y fertilizante orgánico para tener su propio dinero.

 

No te pierdas este artículo donde Ana nos cuenta su experiencia después de haber terminado la secundaria a través del INEA:

Nunca he ido a la escuela y ya terminé la secundaria

Y este post que escribe Ceci Arévalo, su mamá:

5 Características de un desarrollo realmente orgánico