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Hace unos días me contactó Pilar Martínez, del blog Maternidad Continuum, para entrevistarme. Estaba interesada en saber más acerca de la opción de educar sin escuela y tenía curiosidad de saber qué sucede con los niños que aprenden de esta forma cuando se convierten en jóvenes adultos.

Aquí puedes leer el post original en su blog 

La primera vez que escuché sobre la opción de educar en casa me pareció raro, no sabía que hubiera gente que lo hiciera, pero gracias a internet y las redes sociales, cada vez se conocen más casos de familias que deciden ser los únicos responsables de la educación de sus hijos y la verdad es que me parece una opción tan buena como cualquier otra que respeta la evolución del aprendizaje de los niños.

Y ya sin más dilación, os dejo con la entrevista que seguro os parece muy interesante!

Cuéntame un poco de tu historia ¿cómo y por qué tomaste la opción de educar en casa a tus hijos?

Fíjate que cuando acababa de entrar a la universidad, mis papás supieron que existía la posibilidad de aprender sin escuela, así que sin dudarlo, mi papá nos retiró de la escuela a mis dos hermanas y a mí. Aquí puedes leer la historia completa.

No solamente aprendí mucho más sobre mi carrera que lo que habría aprendido en la escuela, sino que aprendí de muchísimas otras áreas que tal vez nunca me habrían interesado: redacción, gramática, inglés, enseñanza a niños, música, edición de video, administración del hogar, y un largo etcétera.

Esa experiencia fue un parte aguas en mi vida, ya que me devolvió la pasión por aprender y descubrir mis habilidades, pero sobre todo, me devolvió la conexión con mi familia y me permitió consolidar mi propia identidad.

Por lo tanto, yo estaba convencida de que ésta sería la forma en que educaría a mis propios hijos; así que cuando mi esposo y yo nos comprometimos para casarnos, éste fue uno de los primeros temas que acordamos. Nunca hemos tenido dudas en cuanto a si deberíamos mandar a nuestros hijos a la escuela o no; pero sí hemos tenido muchas dudas en los procedimientos prácticos. A la hora de establecer nuestro propio estilo de crianza, nuestra propia filosofía educativa, al momento de tomar decisiones específicas, sí tenemos que tomarnos el tiempo de sentarnos, platicar, cuestionarnos y sacar nuestras propias conclusiones.

No es nada fácil caminar un camino que no está dibujado, pero es muy emocionante saber que somos pioneros y que, aunque muchas veces no tenemos tanta claridad en los “cómos específicos”, nosotros vamos abriendo brecha y día con día vamos construyendo nuestro propio estilo de vida.

¿Sabes si en España es legal educar sin escuela? Porque mucha gente piensa que ir al colegio es obligatorio ¿Y en tu país?

Hasta donde yo sé, en España existe un vacío legal igual que en México. Esto quiere decir que en sus leyes no se contempla esta modalidad educativa y, por lo tanto, no está prohibido. Sin embargo, también sé que en España se han dado casos en que las familias se van a juicio para defender su derecho de educar a sus hijos en casa. Pero yo no soy la mejor persona para hablar de esto. Creo que en el blog de Meni hay muchísima información mucho más exacta.

En mi país, como te digo, existe un vacío legal al respecto, con la diferencia de que acá nunca hemos tenido ningún caso de juicios ni denuncias ni algo parecido. En realidad, los mexicanos somos muy afortunados, ya que gozamos de mucha libertad para educar a nuestros hijos como mejor nos parezca, además de que contamos con un organismo que nos certifica sin ningún problema. Aquí puedes ver más información al respecto.

¿Cómo aprenden los niños que no van a la escuela? ¿cómo se organiza el día en una casa homeschooler?

Cada familia es diferente y se organiza de la manera que mejor le convenga. Eso es lo atractivo de optar por una alternativa distinta al sistema convencional: el gozar de la libertad de hacer todas las adaptaciones que se requieran para suplir las necesidades únicas de nuestra familia. Algunas familias optan por seguir un currículum específico; otras trabajan por proyectos; otras siguen los programas de la SEP; otras prefieren usar los intereses de cada niño como su guía.

Pero en todos los casos, yo creo que el común denominador es el interés por hacerse cargo de la educación de los hijos, un deseo de invertirse en sus vidas, y un amor incondicional por ellos, que los lleva a buscar las mejores alternativas.

Y a propósito de la organización del día a día, te comparto que acabo de terminar mi primer e-book titulado “Un día típico viviendo sin escuela”, donde narro cómo era mi vida de adolescente sin escuela, cómo era cuando tenía a mis bebés de tres años y menos y cómo es ahora, que el mayor tiene siete años. Además, me di a la tarea de hacer una recopilación de los blogs donde otras mamás nos narran un poco sobre sus días típicos educando sin escuela.

Aquí puedes ver toda la información.

Un dato para los incrédulos ¿Los niños educados en casa aprenden a leer y escribir? ¿Incluso podrían llegar a estudiar en la universidad?

¡Por supuesto que sí! ¡Y mucho más que eso!

Una de las características más notorias entre los niños que aprenden sin escuela es la pasión que los mueve a hacer lo que hacen. Ellos no estudian porque quieren sacar buenas notas; estudian porque están buscando la información necesaria que les permita alcanzar sus propias metas y desarrollar sus habilidades únicas.

Así que por lo general, estos niños se convierten en jóvenes llenos de energía y creatividad que hacen lo que les apasiona y que con sus proyectos no sólo se benefician a sí mismos, sino a la sociedad que los rodea.

Mira, te invito a que veas este video de este pequeño que no va a la escuela y quien a los 11 años ya estaba dando pláticas en TED.

Ahora que tiene 14, mira lo que dice acerca de él en su web:

“Birke continúa educándose en este género, y pretende convertirse en un agrónomo orgánico sustentable en el futuro. Tiene una pasión por educar a otros, especialmente a los de su misma edad, acerca de la nocividad del sistema de la comida industrializada, y de las reveladoras alternativas de la agricultura, comida y prácticas orgánicas y sustentables”

También puedes leer la historia de este joven estadounidense, educado en casa, quien, a los 28 años ya es un novelista reconocido internacionalmente.

Y por último, te invito a leer la historia de un amigo mío, a quien también retiraron de la escuela el mismo año que a mí, y que ahora es un reconocido empresario en Monterrey, México.

¿Alguna cosa más que nos quieras comentar?

Pues que educar sin escuela no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Es una responsabilidad muy grande que requiere mucho compromiso, esfuerzo, y también la disposición de cuestionarte los paradigmas con los que fuiste educado tú mismo y la valentía de vivir en contra de la corriente.

Sin embargo, los resultados sobrepasan en cantidades exponenciales ese esfuerzo inicial. Ser tú la persona más cercana a tus hijos, observarlos, acompañarlos, inspirarlos e impulsarlos a que encuentren el sentido de su vida y desarrollen al máximo sus habilidades únicas, y verlos felices, plenos y realizados, vale la pena absolutamente 🙂