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Roberto Doussang, del blog Verde Alegría, tuvo la amabilidad de invitarme a compartir en su blog por medio de una entrevista. En ella hablé un poco de mi experiencia, de los desafíos más grandes que he encontrado al educar a mis hijos en casa, del concepto Supraescolar, etc.

Te invito a leerla, y de paso, a conocer el interesante trabajo que él realiza en su sitio. Pulsa en la siguiente imagen:

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 Es un agrado escribir estas líneas para presentar a Priscila Salazar. Ella es la autora del libro “Aprendizaje Supraescolar”, donde entrega su mirada sobre la educación actual, y además comparte valiosos recursos para iniciar el camino de educar en casa.

Algo interesante del proyecto de Priscila, es que todo lo que expone no está dirigido exclusivamente a los padres que deciden desescolarizar: La educación de los hijos es un proceso integral de desarrollo, basado en pilares fundamentales como apoyo constante, crear lazos de confianza, y motivación por el aprendizaje, y por lo tanto, es válido para cualquier padre o madre preocupado por la educación de sus hijos.

Hemos realizado una pequeña entrevista para conocer mejor a Priscila, y de paso, compartir algunas de las reflexiones que hace en torno a estos temas.

1. John Holt, un gran educador, estaba muy decepcionado del sistema escolar en su conjunto. Llegó a decir: “Los padres de niños pobres que ponen todas sus esperanzas en una buena escuela para sus hijos tienen tanta posibilidad de conseguir lo que quieren como si apostaran su dinero a las carreras de caballos”. ¿Cuál es tu mirada sobre el sistema educacional actual?

Creo que hay muchos recursos útiles que podemos aprovechar del sistema escolarizado, como planes de estudio, libros de texto, metodologías, técnicas pedagógicas, actividades grupales, etc. El problema, en mi opinión, es como tú mismo dices, que los padres pongan todas sus esperanzas en este sistema.

Creer que la escuela lo es todo para mí o que sin escuela yo no valgo nada, refleja una mentalidad muy arraigada de dependencia, en donde yo no tengo la responsabilidad de mi educación, sino que me he convertido en un receptor pasivo del sistema. Y eso, creo yo, es el gran problema de la educación en el mundo.

2. Educar a los hijos en casa aún suena muy temerario para muchos padres, pero a pesar de eso, son cada vez más los que están considerando esta alternativa de formación. Desde tu experiencia ¿Cuáles han sido los principales desafíos que han significado educar a tus hijos en casa?

He estado familiarizada con este estilo de vida muchos años antes de casarme, por lo que para mí no ha sido tan “radical” vivir así. Sin embargo, tener tres niños tan seguiditos (un año y medio entre cada uno) que están en casa las 24hrs. del día, además de las demandas del hogar y del trabajo, creo que sí ha sido un reto fuerte tanto para mi esposo como para mí. Poco a poco y a base de mucho ensayo y error, hemos ido encontrando el equilibrio que nos permite continuar con este estilo de vida en el que ambos trabajamos, ambos cuidamos de nuestro hogar y ambos pasamos bastante tiempo con nuestros hijos.

3. Leí un artículo tuyo muy interesante respondiendo a la creencia de que la educación en casa es solo para ricos. En el día a día ¿Cuáles son los principales recursos que se necesitan para iniciar este camino?

Cada familia es diferente y por lo tanto, es muy subjetivo tratar de pronosticar los recursos necesarios. He visto casas equipadas como salidas de Pinterest, y también he visto casas muy humildes donde sólo tienen la mesa de la cocina para trabajar; pero todas tienen éxito en formar hijos autodidactas, creativos, que encuentran y desarrollan sus talentos desde una temprana edad. El éxito no radica en la calidad de los recursos que escojas, sino en los objetivos que establezcas y en tu perseverancia para alcanzarlos.

Lo que sí puedo decirte, es que sin el yugo del sistema escolarizado, uno sí cuenta con mucha libertad para usar los pocos o muchos recursos que se tengan, mucho más eficaz y sabiamente, según las necesidades específicas de cada niño y de cada familia. Acá está ese artículo que mencionas.

4. Una de las cosas más interesantes que planteas en tu sitio, es precisamente el nombre “SupraEscolar”. ¿Podrías contarnos un poco mejor en cuál es tu visión al respecto?

Claro que sí. Ésta es una palabra creada por mi marido hace varios años. El sufijo latino supra quiere decir “por encima de” o “más allá”. Supraescolar se refiere al aprendizaje que va más allá de los paradigmas escolares.

Como te decía antes, el sistema escolarizado promueve una mentalidad de dependencia en donde el aprendiz es un receptor pasivo del sistema. Pero nosotros creemos que el aprendiz es el protagonista de su aprendizaje y es él quien debe asumir la responsabilidad de su educación. Cuando el aprendiz entiende esto, es capaz de establecer metas claras y precisas que quiere alcanzar, y la escolarización, entonces, deja su lugar privilegiado para colocarse donde debe estar: ya no como una autoridad infalible que debe obedecerse ciegamente, sino como un recurso más que el aprendiz decide cuándo, cómo y por qué usar para alcanzar sus propias metas. En este artículo puedes leer un poco más sobre este concepto.

5. Los padres que deciden educar en casa, cuando sus hijos ya están “grandes”, quizá genera más temores, porque hay un proceso de “desintoxicación” de la escuela. ¿Cómo viviste ese proceso en tu propia formación académica?

En mi libro narro con detalles cómo fue esta experiencia para mí y para mi familia. Pero puedo decirte que no fue fácil. Los primeros meses fueron muy desafiantes porque, precisamente como tú dices, estábamos muy intoxicados con los efectos del sistema escolarizado. Teníamos muy mala comunicación entre nosotros, no teníamos iniciativa para colaborar en el hogar, no teníamos hábitos de estudio ni de gestión del tiempo, y teníamos mala actitud. Yo en especial, tenía una actitud muy renuente y supongo que fue un reto muy difícil para mi mamá, quien se mantuvo paciente y amorosa conmigo.

Pero después del choque inicial, después de comenzar a ver los buenos resultados y sobre todo, viendo día con día la determinación y perseverancia de mis papás, mis hermanas y yo comenzamos a cambiar nuestra actitud y entonces todo el proceso se convirtió en un disfrutar continuo.

Esa decisión quizá fue la más difícil para mis padres, pero para mí, fue la mejor decisión que jamás hayan tomado. Yo voy a vivir agradecida con ellos el resto de mi vida por haber sido valientes y por haber puesto como su prioridad más importante el ganar el corazón de sus hijas antes que cualquier otra cosa. En este link puedes conocer más de nuestra historia.