Tomar en tus manos la educación de tu hijo no significa dejar de llevarlo a la escuela. Significa que tú tienes una visión clara de lo que quieres para él, y entonces te dedicas a buscar los recursos que te permitan lograrlo. Entre esos recursos puede estar la escuela o no; realmente no importa, porque el éxito no radica en la calidad de los recursos que elijas, sino que tú estés convencido de lo que quieres lograr y uses todo lo que esté a tu alcance para hacerlo.

¿Cuáles son los objetivos que tú tienes para la educación de tus hijos?

Como ves, el objetivo no debe ser “hacer escuela en casa” o “hacer homeschooling”, o “que tengan sus certificados”. Ésas solamente son algunas herramientas que pueden ayudarte a llegar a tu meta final, pero no son la meta en sí mismas.

Tu meta debe ser algo más grande.

Considera por ejemplo:

“Que mi hijo… encuentre el sentido de su vida”;
…asuma la responsabilidad de su propio destino”;
…entienda que él es el autor de su propio aprendizaje”;
…desarrolle todo su potencial en su estilo único”;
…llegue a la madurez en todas las áreas de su vida”;
…goce de una conexión sólida con su familia”;

Éstos son algunos de los objetivos grandes que mi esposo y yo tenemos para nuestros propios hijos. Esas metas generales nos dan la claridad para luego definir aprendizajes más concretos, como los que puedes leer aquí.

No te pierdas los grandes beneficios de tener objetivos claros

objetivos actualToma un tiempo para definir tus propias metas generales que luego te ayudarán a definir aprendizajes más concretos. En ese proceso puedes hacerte algunas preguntas:

  • ¿Cuál es mi visión familiar?
  • ¿Cómo veo a mi familia de aquí a 15, 10 o 5 años?
  • ¿Hacia dónde quiero que lleguemos?
  • ¿Qué quiero lograr?

Definir objetivos claros para la educación de nuestros hijos es uno de los pasos más importantes y necesarios en nuestra labor de papás, que además trae muchos beneficios:

1. Te ofrece un marco de referencia

Continuamente recibo mensajes de mamás preocupadas que me preguntan cuál currículum deberían usar o cómo pueden saber lo que su hijo debería estar aprendiendo en este momento. Cuando tú decides qué es lo importante para ti, entonces tienes la libertad de revisar recursos aquí y allá, quedarte sólo con los que te ayuden a lograr tus objetivos y desechar los que no, sin sentir culpabilidad ni preocupación. Cada familia es diferente y por lo tanto, cada familia tiene sus propios objetivos muy particulares.

2. Te da la seguridad de un rumbo definido

El camino de la desescolarización no es fácil. Muchas veces no tenemos todas las respuestas que quisiéramos y vivir contra corriente puede ser muy agotador. Aquí es cuando tener objetivos claros se hace indispensable. A pesar de que otros vengan a cuestionarte o a presumirte sus avances, tú sientes tranquilidad porque sabes hacia dónde vas y sabes que día con día estás siendo constante en avanzar un pasito más hacia esa meta.

3. Te permite tomar una actitud asertiva

Una de las luchas cotidianas que enfrentan las mamás de niños que no van a la escuela, es tratar de convencerlos para que hagan las actividades que les proponen. La resistencia de los niños les crea conflictos internos pensando si realmente será necesario o importante que aprendan esto o aquello. Cuando te tomas el tiempo de definir con claridad qué áreas sí son importantes para tu familia y realmente quieres que tus hijos desarrollen, entonces esas dudas desaparecen y sientes la seguridad de inspirar y animar a tus hijos a ser constantes y diligentes.

4. Te da una base para evaluar

Cuando tienes bien claros tus objetivos y cuando pasas la mayor parte del tiempo cerca de tus hijos, no es necesario aplicarles exámenes. Sólo basta con echarle un vistazo a tu lista de objetivos iniciales y determinar si es necesario reforzar más o si pueden pasar a lo que sigue.

5. Fortalece la relación de pareja

El proceso de definir objetivos para la educación de los hijos requiere que la pareja dedique un tiempo para sentarse y hablar con tranquilidad. Ese ejercicio de intercambiar pensamientos, expresar necesidades, compartir sueños, recabar información y tomar decisiones importantes sobre prioridades y planes, fortalece su relación profundamente y les permite realizar un verdadero trabajo en equipo.

¿Ya definiste tus propios objetivos?

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Acerca de la autora

Priscila Salazar es la autora del blog Supraescolar en el que a través de reflexiones claras y profundas, te inspira a usar tu privilegio de papá o mamá para impulsar a tus hijos a dirigir su propio aprendizaje.
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