Escribí este post como autora invitada en el primer número de la revista Educere Dumi. Si deseas suscribirte a la revista, envíale un correo a Martha Rebolledo: educeredomi@gmail.com


 

día típico - bicicletasSé que cuando recién escuchamos que existe una alternativa diferente al sistema educativo tradicional que conocemos, se experimenta una mezcla de asombro, dudas y también mucha curiosidad. Para muchos, la idea de impulsar a nuestros hijos como los autores de su propio aprendizaje resulta verdaderamente atractiva, por lo que inmediatamente se embarcan en la búsqueda de más información. Una de las interrogantes lógicas que vienen a la mente es: «Si ya no sigo las instrucciones del sistema educativo, ¿entonces las de quién sigo?», por lo que una de las preguntas que continuamente recibo es: «¿qué método usas tú para enseñar a tus hijos?»

No tengo método
día típico - dibujoMi esposo y yo creemos que el propósito último de la educación es que el niño encuentre el sentido de su vida, que sea pleno, feliz; por lo que en vez de preguntar cuáles son los pasos que debemos seguir, nos enfocamos en descubrir qué es lo que realmente les apasiona a nuestros hijos, y luego escogemos los recursos que les permitirán desarrollar todo eso. Por eso es tan indispensable establecer una relación cercana con ellos y conocerlos bien.

En general no creemos en un currículum perfecto, sino en aprender a partir de nuestras necesidades reales. Si cada persona es única, con un contexto único, con talentos y anhelos únicos, ¿por qué todos debemos seguir la misma ruta y el mismo proceso? Y si cada niño se enfoca en un proyecto que verdaderamente le guste y que nazca de su iniciativa, sin apurarlo ni «motivarlo», él solito comenzará a buscar, a indagar, a cuestionarse, a investigar… y todo lo que descubra será un aprendizaje significativo, ya que tendrá una aplicación tangible a su realidad y necesidad inmediatas.

Sus proyectos van cambiando y madurando con el tiempo, pero siempre están trabajando en algo que ellos eligieron y que llevará algunos meses completar. Por ejemplo:

  • día típico - amigosActualmente Mateo está escribiendo una novela de ciencia ficción en inglés. De repente me pide que se la revise y juntos investigamos vocabulario y repasamos los tiempos verbales.
  • Él y Pablo están haciendo un videojuego que empezaron desde ceros: la historia, los dibujos y la programación. Llevan muchos meses ya en eso, y en ocasiones se desesperan porque hay cosas que no saben cómo resolver; pero no han quitado el dedo del renglón y todos esperamos el día en que esté completamente terminado.
  • También están creando una serie de historias que comenzaron como un monólogo que Mati les contaba a sus hermanos desde muy chiquito. Luego le sugerimos que las escribiera, y Pao se ofreció a animarlas por computadora. Primero batallaron porque no encontraban un programa de ilustración adecuado, y luego les faltaba una tableta con lápiz digital, pero este año pudimos conseguirlo todo, así que van avanzando con eso. Recientemente Caleb también se ofreció para ayudar con algunas ilustraciones.
  • día típico - cámaraEntre los tres están haciendo un curso de programación de videojuegos para niños: Mateo escribe los guiones, los graba y edita el video; Pao está escribiendo el manual, y Caleb ayuda a programar algunos videojuegos. Para Mateo fue un reto, pero después de muchos intentos y de muchas sesiones de oratoria con papá, ahora sus videos son muy concisos, claros y amenos. Pablo me pide que le revise su manual, y tenemos conversaciones muy chistosas en nuestro documento compartido de Google Drive en el que le hago las correcciones. A veces se detienen porque surgen conflictos entre ellos que tardan días en resolver, pero su deseo es terminarlo en un futuro no muy lejano para que les les genere ingresos.
  • Recientemente abrieron un canal de Youtube y han estado subiendo algunos videos que ellos graban, editan y musicalizan. Estamos disfrutando de sus muchas habilidades musicales, artísticas y humorísticas.

día típico - cocinandoEn cuanto a las labores de la casa, para mí es muy importante que ellos sean totalmente autosuficientes de sí mismos: de su alimento, su ropa y su espacio. Por ahora, uno de ellos se encarga de mantener los baños limpios y lavar la ropa de los tres; otro de la cocina; y el otro, del piso y las superficies. Llevamos así varias semanas y cuando cada uno haya dominado su labor por completo, vamos a rotar. El almuerzo lo preparamos todos juntos: uno hace el jugo mientras yo les ayudo a los otros dos en la estufa. Todos los días trabajamos en esto y veo con orgullo que cada vez son más capaces y más independientes.

Lo más importante es la actitud

día típico - matemáticas

Realmente no sé a qué se van a dedicar mis hijos en el futuro, y es muy probable que a lo que sea que vaya a ser, ni siquiera exista hoy, así que es difícil saber qué conocimientos específicos deberían aprender hoy para que les sean útiles en el futuro. Por lo tanto, yo quiero que dediquen todo su día libremente a descubrir qué les encanta hacer, para qué tienen habilidades y a desarrollar todas las actitudes indispensables para cualquier actividad en cualquier circunstancia de la vida. El conocimiento y la habilidad no sirven de mucho si no se cuenta con una actitud correcta. En cambio, una actitud correcta nos puede ayudar a obtener los conocimientos y las habilidades que necesitamos en cualquier circunstancia.

día típico - cocinaLa creatividad que están explotando hoy, las herramientas que están aprendiendo a utilizar intuitivamente, el trabajo en equipo que están logrando con sus hermanos cada día, la gestión del tiempo que están practicando, el ingenio que tienen que aplicar cuando se enfrentan con un problema y no saben cómo resolverlo, la constancia que muestran todos los días hasta ver su proyecto concluido, toda la información a la que se están exponiendo y que están aprendiendo a discriminar, analizar, procesar y aplicar, la paciencia que están adquiriendo al equivocarse y volver a intentar una y otra vez, y especialmente: esa plenitud y satisfacción que están experimentando al dedicar horas seguidas a lo que les encanta hacer sin que nadie los detenga o limite, definitivamente les va a servir para lo que sea que quieran hacer, pero más importante aún: ya les está sirviendo ahora.

Una visión compartida
día típico - gonzalezEsta manera de vivir es el resultado de un largo proceso de sinergia entre mi esposo y yo. Él, como papá, tiene una visión panorámica para ver el rumbo general, mientras que yo, como mamá, tengo una visión detallada para detectar y suplir necesidades inmediatas. Él, con su mente estratégica, me ayuda a establecer metas a largo y mediano plazo, y yo, con mi habilidad multitarea, hago que se materialicen día con día. Él nos provee recursos materiales y yo proveo recursos afectivos y sociales. Aun cuando él no está físicamente la mayor parte del tiempo, se mantiene al tanto de los avances de los niños preguntándoles directamente cómo van, y recibiendo la información que yo le doy sobre lo que observo, lo cual le permite saber cómo ayudarlos, inspirarlos, rectificar metas y motivarlos a continuar. A mí me pregunta cómo me siento y qué necesito de él, lo cual me da un enorme sostén emocional que me libera para realizar mi labor con creatividad y energía.

Cuando las mamás se sienten drenadas por su trabajo diario, se debe a que están realizando funciones que no les corresponden. Si además de todo el trabajo que ya tienen sobre sus hombros se ven obligadas a definir el rumbo para sus hijos sin el apoyo de su pareja o incluso con su oposición, ese doble o triple esfuerzo termina acabando con sus energías. El trabajo de mamá y papá siempre debe ser complementario, ninguno debe ser más importante ni más pesado que otro. Cuando ambos tienen la misma visión para su proyecto familiar, pueden vivir en un equilibrio muy productivo y placentero para todos.

Define tu propia visión
En vez de preocuparte por encontrar el mejor método, invierte todas tus energías en conocer profundamente a tus hijos: cuáles son sus fortalezas, habilidades, debilidades, anhelos, temores, expectativas, y toma toda esa información para establecer objetivos presentes junto con tu pareja. Educar sin escuela es un recurso más que te puede ayudar a desarrollar todo el potencial de tus hijos, pero es indispensable tener una visión clara.

Si deseas sentirte acompañado en ese proceso de establecer objetivos para tu familia, únete a nuestro taller para papás:

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