legalidad
Educación en casa es el nombre correcto en español para el, cada vez más conocido, homeschooling. Una modalidad educativa que no es nueva, sino que en realidad es la raíz primigenia de toda educación. Antes de la proliferación de escuelas, lo normal era que la madre enseñara a los hijos o bien que una institutriz o profesor particular educara a los pequeños de la familia.

En México esta realidad cambia con la creación de la SEP, aunque antes de eso ya existían muchas escuelas, pero resultaba raro enviar a los hijos fuera del hogar para ser educados, a menos que se hablara ya de niveles superiores. Cuando por fin se institucionaliza la escuela como entidad educativa aprobada por el status quo, las leyes son modificadas en consecuencia.

Es en la Constitución de 1857 cuando por primera se considera a la educación en México como un derecho de todo ciudadano. Sin embargo, en ese primer acercamiento sólo se habla de una “educación libre”. Será hasta que aparece la Constitución de 1917 —que es la Carta Magna que rige hasta el día de hoy, aunque con diversas reformas—, que el artículo 3º se consagra por completo a la educación considerándola, además de un derecho, una obligación al hacerla: gratuita, obligatoria y laica.

¿Por qué laica? Para respetar la libertad de cultos que se había consagrado en esa misma Constitución como un derecho, el de profesar la creencia que cada quien eligiera; pero también porque la idea positivista de la época era educar a través de la formación del pensamiento científico.

Hoy en día, esas tres características siguen siendo las principales de la educación en México, pero se aclara que son para la educación que imparte el Estado ¿qué significa esto? Que en las escuelas públicas —que dependen del Estado para su manutención y funcionamiento— la educación deberá seguir siendo laica, gratuita y obligatoria; pero en las escuelas privadas ni es gratuita, ni es laica. Y si uno decide educar en casa, entonces se torna todavía más laxa la manera de llevar la educación de nuestros hijos.

Ahora bien, ¿qué tan legal es no llevar a nuestros hijos a la escuela? Esta es una pregunta que acosa a todos los padres que están por tomar la decisión y que no saben si estarán metiéndose en un problema. A esto se suman todas esas opiniones sobre que es un delito no llevar a los niños a la escuela, que hay cárcel y multas. ¿Es cierto todo esto?

No, en realidad no lo es.

Las leyes que regulan la educación en México establecen su obligatoriedad y también la obligación de los padres de llevar a sus hijos a la escuela; pero no marcan ninguna sanción al respecto, es decir, ni en el Código Penal Federal, ni en ningún otro Código, Ley o Normativa aparece un delito llamado “no llevar a tus hijos a la escuela”, no existe y, al no existir, no es delito, no se puede castigar.

Ahora bien, no se puede negar que hay municipios, que establecen en sus Bandos de Policía y Buen Gobierno una multa para quien no lleva a sus hijos a la escuela, pero esto se evita fácil apelando a la ley estatal o federal y demostrando que los niños sí reciben educación de algún tipo. Porque este es el meollo de todo el asunto, el derecho de los niños es a la educación, no a la escuela, razón por la cual los padres no están cometiendo ningún tipo de delito, porque no están privando a sus hijos de su derecho.

A todo esto es a lo que se le conoce como “vacío legal”, es decir “la ausencia de reglamentación legislativa en una materia concreta, esto es, la omisión del texto de la ley”. Así, como no hay una sanción por no llevar a los hijos a la escuela, entonces, no es delito, aunque se esté incumpliendo una obligación ciudadana.

Ahora bien, es erróneo suponer que por este vacío legal todo lo relativo a la educación en casa no está regulado en México, puesto que sí existen normativas en la que el homeschooling es considerado, incluso nombrado como tal.

De hecho, el homeschooling es mencionado en la Ley General de Educación y en el documento Recomendaciones para la revalidación de modelos alternativos de educación básica. En ambos aclaran que la educación en casa no el legal de acuerdo al artículo 31 de la Constitución, pero que, considerando el artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, México tolera que los padres elijan educar en casa, pero que para tener certificados de estudios deberán elegir entre cursar el INEA o apegarse a un currículo extranjero de un país donde el homeschooling sí sea legal, como Estados Unidos.

Lo anterior quiere decir que la SEP está consciente de que existen muchas familias que educan en casa y ellos consideran mecanismos para que los niños así formados puedan obtener certificados válidos de estudios.

Estos mecanismos son dos: la acreditación (a través del INEA) y la revalidación (cuando se estudia un currículo extranjero). Por medio de esto es posible que nuestros hijos obtengan sus certificados de primaria y secundaria de forma totalmente legal, y sin ninguna distinción de los que obtienen en las escuelas, pues son iguales y válidos en todo el territorio nacional.

Iniciemos por la acreditación: se refiere a la determinación de los conocimientos académicos de acuerdo con los planes de estudio de la SEP a través de exámenes. Esto se hace a través del INEA, donde nuestros hijos deberán cursar módulos, presentar exámenes y entonces obtendrán su certificado, sea de primaria o de secundaria.

En cambio, la revalidación se refiere a la validez oficial que la SEP otorga a los estudios realizados en el extranjero, siempre que el país esté en el convenio de La Haya. Además, en ese país debe ser legal el homeschooling, por lo que al elegir un currículo extranjero para revalidar es muy necesario observar que cumpla ambas condiciones: que sea legal el homeschooling en ese país y que sea miembro del convenio de La Haya.

Para verificar esto existen unas tablas disponibles en la SEP en las que se establecen las equivalencias entre los grados estudiados en el extranjero y aquellos que se revalidarán en México. Cabe mencionar que el currículo de Estados Unidos es uno de los más parecidos a México, por lo que estudiar 6 grados allá de elementary school equivale a la primaria de aquí.

Ahora bien, cabe también mencionar que la acreditación a través de INEA sólo se puede hacer para primaria y secundaria. Ya la preparatoria se puede cursar en línea o bien presentar el examen único del CENEVAL.

En cambio, la revalidación puede servir para primaria, secundaria, preparatoria y universidad, siempre que existan tablas de equivalencias con el país extranjero en que se cursen los estudios.

Como puede verse, aunque el vacío legal existe no es completo, porque sí hay formas de que los niños que están “fuera del sistema” puedan ser reconocidos por él y validar sus estudios.

Martha RebolledoMartha Rebolledo es escritora, emprendedora y madre homeschooler.  Lectora voraz y amante de las leyes.
Creó un grupo en Facebook para aclarar dudas sobre este tema. Pulsa aquí para verlo.  

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