Una de las habilidades que caracterizan a las mujeres es la de ser “multitareas” Eso quiere decir que tenemos la capacidad de atender muchas cosas al mismo tiempo.  Para un trabajo como el nuestro, es una habilidad muy valiosa, pues podemos estar al pendiente de la casa, la estufa, el teléfono, los niños, el marido y más.

Sin embargo, en lo que respecta a la conexión con nuestros hijos, esa habilidad puede resultar contraproducente.
Al tener tantos asuntos en la cabeza, a veces es difícil concentrarnos por completo en conectarnos con nuestros hijos.
A continuación comparto cinco prácticas que me ayudan a mí… (Cuando deveras las practico)

Haz un plan en el que cada pendiente reciba atención

Planea tus actividades de tal manera que estés disponible para tus hijos la mayor parte del tiempo posible, y en el que realices todos o muchos de los pendientes o labores del hogar junto con ellos, como oportunidad para pasar tiempo, convivir y aprender. Deja las labores en las que no puedes involucrarlos para cuando ellos estén ocupados independientemente o dormidos. Así no les restarás tiempo significativo a ellos. Y cuando estés en ese tiempo, cierra todas las ventanas de tu cerebro y dales tu atención completa. Es mucho más fácil concentrarte en una tarea a la vez si sabes que todas las tareas recibirán atención en su momento.

Piensa que vivir en conexión con tus hijos es un acto consciente y deliberado. 

Todos organizamos las actividades de acuerdo a nuestras prioridades en la vida. Define cuáles son los objetivos de tu vida y luego, decide qué tareas diarias contribuyen a esos grandes objetivos. Por ejemplo, si eres mamá y uno de tus objetivos más importantes es el que tus hijos se desarrollen saludablemente, entonces una de tus actividades prioritarias será el buscar conexión con ellos diariamente. Barrer y trapear pasan a un segundo plano. No quiere decir que eliminas esas actividades, sino que las colocas en su lugar adecuado de importancia. Incluso, puedes utilizar muchas de las tareas cotidianas como vehículos de conexión con tus hijos.
Por otro lado, muchas mamás tienen la carga económica de su hogar además de su responsabilidad de mamá, y gracias a que tienen claras cuáles son sus prioridades, logran combinar ambas tareas sin perder el balance en ninguna. Una buena alternativa es trabajar desde casa.

Usa un cuaderno en vez de una computadora o dispositivo con internet cuando estés con tu hijo.

Viviendo con niños, tienes muchos momentitos cortos en los que te quedas libre, sin ninguna actividad directa. Por ejemplo, cuando ellos comienzan un juego armonioso e independiente, o cuando se quedan trabajando en algo muy concentrados. Aunque estés sentada junto con ellos, tu mente está libre y si sabes cómo aprovecharlos, esos ratitos pueden ser muy valiosos.
En mi caso, yo uso esos minutos para pensar dentro de mí y comenzar una lista de súper, o de materiales para una manualidad, o de ideas para un artículo. He descubierto que lo mejor para mí es tener un cuaderno cerca en el que pueda ir escribiendo todas esas ideas que se me ocurren a lo largo del día en pequeños lapsos de tiempo, en vez de abrir mi computadora. Si lo hago, es seguro que me quede navegando en internet un rato y entonces ya no cumplí el propósito de escribir una idea, además de que distrae mi atención de los niños.

Haz el esfuerzo de “llenarte” todos los días

Planea un tiempo especial para ti en el que hagas alguna actividad que te guste. Tal vez hacer ejercicio, o tomar un baño relajante, o leer o escribir, o meditar o visualizar el día, o cualquier otra actividad que te llene de energía para tu familia.
Puede ser muy temprano cuando todos estén dormidos, o en la noche, cuando ya todos están en la cama, o en un rato que tu esposo te ayude a cuidar a los niños. Si tú estás “llena”, será más fácil estar de buen humor y con la disposición de “llenar” a tus hijos durante el día. Además, saber que tuviste o tendrás un tiempo especial sólo para ti, te dará la tranquilidad necesaria para estar enfocada en tus hijos sin tener la tentación de estar corriendo a hacer otras cosas.
Tal vez necesites el apoyo de tu pareja para lograrlo. Platícale de los beneficios que esto representa, para que se sienta motivado a ayudarte a mantener una mamá saludable y feliz para sus hijos.

Mantén en mente una perspectiva global y no sólo momentánea

Vivir con niños es una tarea desafiante y muy absorbente, por lo que muchas mamás prefieren seguir con su trayectoria profesional una vez que sus hijos pueden irse a la guardería o a la escuela.
Tener una perspectiva global consiste en considerar que solamente tienes unos quince o veinte años para influir lo más posible en la vida de tus hijos antes de que estén listos para enfrentar el mundo por sí mismos. Visto de esa forma, la tarea de criar hijos puede sentirse como una carrera contra el tiempo: “¿cuánto puedo disfrutar e influir en mis hijos antes de que sea tiempo de que se vayan?”, en vez de “¿cuándo se acabará esta tortura?… quisiera ser libre para realizar lo que a mí me gusta”.

Vivir una conexión profunda con tus hijos requiere que te quites a ti misma del primer lugar y pongas a tus hijos y sus necesidades allí… Si no lo has intentado, hazlo. Vale la pena.