Hace unos días me contactó Liliam López y me hizo una entrevista para su blog. Ella quería saber más sobre el significado del homeschooling y el concepto Supraescolar.

Pulsa aquí para leer el post original en su blog.

El  acto educativo no se puede dejar únicamente a la escuela, también los padres tenemos la responsabilidad de estar al tanto de la educación de nuestros hijos,  de acompañarlos en su proceso formativo, es por ello, que la Educación en el hogar ha venido teniendo tanto auge y ha demostrado ser una gran alternativa educativa. Es por ello que les quiero compartir esta entrevista de una madre que educa en casa.

1. ¿Cómo defines el Homeschooling?

La palabra homeschooling está compuesta por las palabras home – hogar, y schooling – escolarización. Escolarización en el hogar o escuela en casa.  En inglés, este término no es nuevo, ya que se refiere al simple hecho de educar a los hijos en el contexto del hogar, lo cual era totalmente común antes de que se generalizara la educación obligatoria, a finales del siglo diecinueve y finales del veinte. Pero a partir de que el sistema educativo convencional probó su fracaso, las ideas de desescolarización propuestas por autores como Ivan Illich o John Holt hallaron cabida en miles de padres preocupados por la educación de sus hijos, y comenzó este movimiento de la moderna educación en el hogar, o “homeschooling”, en la década de los setentas.

Esta palabra se ha generalizado incluso en nuestros países de habla hispana para denominar el hecho de que los padres mismos escogen un programa o currículum para seguirlo en casa. Por lo general se destina un espacio y un tiempo específicos para estudiar o cumplir con los requisitos de su programa. Existe una gran variedad de programas y sistemas disponibles actualmente.

2. ¿Cuándo te diste cuenta que el Homeschooling era lo que mejor se adaptaba a tu familia?

Cuando yo tenía 18 años, mis papás supieron de esta alternativa por primera vez, y, pensando que nunca es demasiado tarde, decidieron desescolarizarnos a mis hermanas y a mí. Ésa fue una decisión que marcó mi vida para siempre, por lo que aun desde antes de casarnos, mi marido y yo teníamos muy claro el estilo de vida que queríamos brindarles a nuestros hijos.  Sin embargo, nunca nos hemos identificado como “homeschoolers” o “unschoolers” a pesar de que hemos encontrado mucha luz y claridad en estos dos conceptos. Nuestro deseo es asumir la responsabilidad de la educación de nuestros hijos haciendo uso de cualquier recurso disponible, no importando si viene de la filosofía del homeschooling, del unschooling o incluso, del sistema escolarizado.

3. ¿Cuéntame un poco de donde viene el nombre de Supraescolar?

Hace varios años, mi marido sintió la necesidad de crear un nuevo término que expresara el tipo de educación que anhelamos para nuestros hijos y que poco a poco estamos confeccionando para ellos, así que compuso la palabra supraescolar. Es una palabra creada a partir del prefijo supra que viene del latín ‘encima de’, y el adjetivo escolar, que se refiere a lo perteneciente o relativo a la escuela. El término supraescolar quiere decir “por encima de lo escolar” o “más allá de lo escolar”, y sus características, a grandes rasgos son:

* Cada quien es responsable de su propia educación.

El aprendizaje obedece a los motivos particulares del aprendiz y no al hecho de que se ha entregado a un sistema y a que debe seguir sus lineamientos. El éxito no radica en los sistemas, dentro o fuera de la escuela. El éxito radica en saber hacia dónde vas y tomar todas las decisiones necesarias para llegar hasta allí.

* La motivación interna es el motor que lo mueve todo. 

Si invertimos nuestro esfuerzo y recursos en ayudar a nuestros hijos a encontrar lo antes posible el sentido de su vida, nunca tendrán la necesidad de estímulos externos. Tendrán motivos para levantarse cada mañana y ser perseverantes en sus proyectos.

* Las relaciones fuertes son la base de todo lo que queramos construir encima.

Nosotros creemos que la base de la sociedad son las familias, por lo que una relación estable y congruente entre los dos padres primero, provee la estructura necesaria para construir una conexión estrecha con los hijos. De esta manera se abren las vías necesarias de comunicación para que el padre pueda convertirse en un facilitador del aprendizaje.

* Cualquier herramienta es útil cuando tenemos un objetivo claro – incluso la escuela.

El aprendizaje supraescolar es la libertad de paradigmas escolares, educativos o sociales que nos permite aprender sin límites para desarrollar nuestro pleno potencial. Sin embargo, eso no quiere decir que creemos que la escuela es totalmente mala y que debe descartarse por completo. El problema de la escuela no es la escuela en sí misma, sino la autoridad que nosotros le hemos dado para controlar nuestra educación y la dependencia que tenemos de ella. Cuando tú estás seguro de lo que quieres y del rumbo que has escogido, puedes hacer uso de cualquier herramienta disponible a tu alcance, pero ninguna de esas herramientas te controla a ti, sino que tú las usas para lograr tus objetivos.

4. Desde tu experiencia, ¿crees que el ser educado en casa afecta de alguna manera las relaciones sociales?

Sí. En un sentido positivo, por supuesto que el tener una experiencia auténtica de lo que es la sociedad real sí te afecta mucho. Antes ya he comentado que los niños y jóvenes más sociables, abiertos, entusiastas, serviciales, y conscientes del mundo que les rodea, que yo he conocido, son los que no van a la escuela.Las escuelas como las conocemos hoy se inventaron hace apenas unos doscientos años… la gente antes de eso, ¿no tenía la oportunidad de aprender a socializar correctamente?

5. ¿Qué consejos nos das a los padres que estamos pensando iniciar en la vida del Homeschooling?

Que antes de dar cualquier paso o tomar cualquier decisión, se sienten a pensar y a definir su proyecto de vida personal y el de su familia. Que piense solamente en sus hijos y en sus necesidades específicas. Que no se deje llevar por la presión externa de paradigmas, personas o modas, sino que piense en un objetivo a largo plazo: ¿qué quiero lograr?, ¿qué tipo de familia quiero tener?, ¿qué necesidades tienen mis hijos?, ¿de qué manera puedo satisfacerlas? Una vez hecho esto, se informen bien sobre todas las alternativas posibles y cuáles de ellas les permitirán lograr los objetivos que han establecido anteriormente, incluso si eso significa dejar a los niños en la escuela. Y entonces, que tomen esa decisión sin temor, sin culpabilidad, a pesar de las dificultades, sabiendo que de esta manera están asumiendo su responsabilidad como padres.