En internet hay mucha información sobre la vida sin escuela que generalmente viene de las mamás. Sin embargo, yo sé que para los papás es importante leer información directamente de otro papá.

Desde hace tiempo tenía ganas de que mi esposo, Mario González, me compartiera su experiencia como esposo y papá que educa sin escuela.
Hace unos días estuve recopilando muchas preguntas e inquietudes de los papás y mamás de nuestra comunidad, y por fin nos dimos el tiempo para hacer una entrevista.

Fueron bastantes preguntas y sus respuestas fueron muy amplias, llenas de ejemplos y anécdotas, pero aquí logré hacer un breve resumen de 10 preguntas:

1. ¿Cómo fue tu proceso de romper con el paradigma de la educación escolarizada?

Mi primera reacción fue de escepticismo total. Pero a medida que comenzamos a leer, a platicar, y todo lo que exploramos en aquel momento, vi que los principios básicos eran muy atractivos y todo tenía un sentido y una explicación. Mientras más recibí información, más me convencí, y no sólo para mis hijos, sino para mí mismo aplicar esos principios. A medida que pasa el tiempo, confirmo que fue la decisión correcta.

Aquí puedes leer un artículo escrito por él, en el que cuenta sus razones principales para educar sin escuela.

2. ¿Cuál crees que es la mejor forma de convencer a un papá que está renuente a esta opción?

Desde el punto de vista de tiempo, de atención, de resultados académicos y de economía, esto es lo mejor que podrías hacer. Esta manera de educar te da toda la libertad para que, sin miedo ni temor, tus hijos tomen el sentido de su vida y se puedan invertir en aquello que ellos quieran lograr y no tengan ningún estorbo.   
Pero si no estás completamente convencido, no te recomiendo que lo hagas. Porque el requisito indispensable para esta manera de educar a tus hijos es que los dos papás estén cien por ciento seguros de lo que están haciendo. Lo que te recomiendo es que escribas todos tus argumentos y escuches los argumentos de tu esposa y juntos se dediquen a explorar información de primera mano y a encontrar puntos de acuerdo. Porque muchas veces creo que el problema no es tanto del «homeschooling», sino de problemas de comunicación entre la pareja.

3. ¿Cuál es tu papel como papá en la educación de tus hijos, que no van a la escuela?

Mi papel es muy sencillo: Yo soy su papá. No ser su maestro, no ser un proveedor. Mi papel es ser su papá.
Desde que estaban chiquitos yo nunca pensé que mi trabajo era ser proveedor de recursos económicos y yo matarme en el trabajo y mi esposa que se arregle sola. Yo quiero que mis hijos me conozcan, que sepan cómo pienso, qué hago… que juego con ellos, que los conozco, que sé cómo piensan, que los apoyo. Así tenga 3 horas o 5 minutos para estar con ellos, pero que ellos siempre piensen: «Mi papá siempre está presente».
Ése es el papel: conocer a tus hijos, comunicarte con ellos, estar presente, y no ser un papá ausente.

4. ¿Qué actividades haces o hacías con los niños?

Cuando eran chiquitos jugaba mucho en el parque con ellos, les contaba historias con peluches, construíamos con legos, hacíamos proyectos, jugábamos videojuegos, los bañaba, veíamos la tele juntos… a mí me gusta mucho la tecnología, así que los ponía a que supieran usar la computadora, el mouse, me gustaba jugar videojuegos, les enseñaba a programar, simplemente estar con ellos.

Aquí puedes leer dos artículos escritos por él, en los que cuenta un poco más de esas actividades:
Por qué juego Minecraft con mis hijos
Por qué tu hijo debería aprender a programar antes de los 10 años

Ahora que están entrando a la adolescencia (13, 12, 10) hemos llegado a una etapa en la que es un placer, un privilegio estar con ellos. Yo siento mi relación con ellos como la tengo con mis compañeros de equipo en la oficina: «A ver, Mateo, tú vas a hacer esto; y tú, Pablo, ¿qué estás haciendo?, mira, ¿por qué no te vas por aquí o por acá…?» Y si es algo que les fascina, ves cómo se meten en eso y luego regresan contigo y te enseñan lo que están haciendo y te das cuenta de que hicieron muchísimo más de lo que tú esperabas. La manera como aprenden, como se ponen a investigar, como se ponen metas y lo que están haciendo, para mí, tienen competencias de un adulto.

Aquí puedes leer un poco más sobre los proyectos en que los niños suelen trabajar.

5. ¿Cómo atraes su atención sin ser aburrido?

La clave es que no tienes que preocuparte por atraer su atención hacia algo. Más bien tú debes dirigir tu atención hacia lo que a ellos les interesa. Si tú te interesas en ellos, siempre vas a tener su atención.

Aquí puedes aprender más sobre cómo atraer su atención.

6. Algunos papás piensan que la educación de los hijos y el cuidado de la casa corresponden a la mamá, y a ellos les corresponde proveer. Eso los justifica para no querer involucrarse. ¿Qué piensas de esto?

Para mí, un papá no es simplemente un proveedor de recursos económicos. No es un banco. Ésa no es mi función principal. Sí es mi responsabilidad, igual que podría ser de la mamá. Pero si fuera mi única función, ¿entonces quiere decir que, si un día mi esposa se saca la lotería, yo ya no sirvo para nada?  ¿Ya no tengo ningún propósito en esta familia?

Aquí puedes leer algunas formas en las que nos hemos organizado a lo largo del tiempo.

7. ¿Cómo ayudas a tu esposa para no dejarle la carga completa a ella?

Si un fin de semana tú te quedas por completo al cuidado de la casa y de tus hijos, vas a entender toda la carga física, mental y emocional que lleva una mamá. 
Por supuesto que llevar la carga económica también es una presión muy grande. Pero creo que más que competir, es que otra vez te vuelvas a cuestionar: ¿cuáles son tus prioridades?, ¿quieres ser papá de tus hijos?, ¿tu familia es primero?  Entonces involúcrate con tus hijos. Y si tu esposa te importa, entonces apóyala.

Aquí puedes escuchar más sobre este tema.

8. ¿Cómo organizas tus horarios para poder cumplir estas funciones?

La inversión que hicimos cuando eran pequeños nos ha dado la ventaja de que cada vez ha sido más sencillo. Actualmente yo envío un correo a cada niño con instrucciones muy sencillas, y cuando regreso de trabajar, mientras que mi esposa hace la comida, yo me siento con cada uno de ellos 20 o 30 minutos a revisar lo que hicieron. Durante la comida también seguimos platicando, y a veces nos quedamos más tiempo profundizando en la plática o investigando más, o jugando algún videojuego.
Los cómos han cambiado mucho con el tiempo. Lo importante es que tú seas auténtico y no busques copiar a nadie. Que seas el mejor papá que puedes ser para tus hijos.

Aquí puedes leer cómo era nuestra rutina cuando los niños eran pequeños, y acá puedes leer cómo era cuando ya eran un poco más grandes.

9. ¿Cómo aplicas la disciplina con tus hijos?

Yo prefiero tener hijos que son libres: que entienden el porqué de las cosas, que todo lo hacen por pasión, por entendimiento de ayudar a los demás, porque deciden tomar sus decisiones libremente. Eso para mí es mucho más importante que la disciplina. Por supuesto que al dedicarte a lo que te apasiona va a haber muchas acciones que vas a tener que hacer aun cuando no te gusten, y las vas a hacer, no por disciplina, sino por convicción de que eso es lo que quieres.

10. ¿Qué piensas de la certificación?

Creo que es una buena herramienta para seguir avanzando en tu proyecto, pero no es la más importante. Está bien que lo busques, siempre y cuando dentro de tu proyecto de vida va a significar un recurso importante en aquello que quieras lograr en realidad. Pero no lo veas como regla general de que si tienes un certificado tienes la garantía de que vas a tener un buen futuro. Lo bueno de los niños que crecen con esta mentalidad y que aprenden solos, es que están preparados para tener ese requisito.

Nuestros hijos aún no tienen edad para tramitar sus certificados, pero planeamos hacerlo en su momento a través del INEA. Puedes ver más información aquí.

Para concluir…

Yo creo que lo más valioso que les puedo dejar a mis hijos no es una casa o un título, sino el tiempo que invierto en ellos, los principios que estoy formando en ellos. Que ellos digan: «una parte de mi papá está en mí». Ésa es la mejor herencia que les puedes dejar a tus hijos. Y yo en esta parte me siento muy satisfecho porque ya veo los frutos, aun cuando todavía son pequeños.

En la entrevista se respondieron muchas otras preguntas, como:

  • Si vivieras en un país donde no está permitida la educación en casa, ¿aún así lo harías?
  • ¿Cómo te preparas? ¿Has llevado un plan en algún momento? ¿Cómo lo has llevado a cabo… o es más bien al «ahi se va»?
  • ¿Cómo visualizas el rumbo profesional de tus hijos?
  • ¿Cuál es o ha sido el desafío más grande de educar sin escuela? 
  • ¿De qué te arrepientes o qué cosas no volverías a hacer? 
  • ¿Cómo manejas la rebeldía de la adolescencia?
  • ¿Qué podría hacer una mamá que sí está convencida de educar a sus hijos sin escuela, pero su esposo no?
  • Y más…

Pero es muy difícil resumir una hora y media de conversación, anécdotas y ejemplos en un post. 

Si quieres ver toda la charla completa, te invito a unirte al taller de papás.  Esta entrevista es parte de sus contenidos exclusivos:

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